Como se sabe, la energía solar es aquella que emana del sol. Desde la modernidad, el ser humano ha buscado construir las más diversas maneras de aprovechar esta energía y transformarla en energía eléctrica disponible para nuestras actividades; con el paso de los años, la tecnología ha sido perfeccionada para poder aprovechar la mayor cantidad de fuentes de energía naturales y generar elecetricidad de manera económica y permanente.

A nivel doméstico y empresarial, el desarrollo de estas tecnología se han enfocado principalmente en el recurso solar. Los paneles solares no emiten ningún tipo de sustancias contaminantes a la atmósfera, ni contribuyen al cambio climático y a la emisión de gases de efecto invernadero. Además, fomentan la autosuficiencia energética y pueden reducir el gasto público en alumbrado. Igualmente, los paneles solares son relativamente fáciles de instalar y no necesitan de gran mantenimiento. Cabe mencionar que su vida útil es de unos 20 años apróximadamente. Esto significa que con la instalación de paneles solares, aseguramos el precio que vamos a pagar por nuestra electricidad durante todo este periodo, liberándonos de tarifas crecientes a proveedores centralizados.

México está en camino a convertirse en el principal exportador de energías renovables para Estados Unidos y Latinoamérica. Además, tiene la ventaja geográfica de que el 85% del territorio presenta condiciones favorables para la generación de energía solar, esto lo coloca como el país con el más alto potencial para el desarrollo de proyectos fotovoltaicos en América Latina, y el tercero a nivel mundial.  Aunque, claro, todavía le falta enfrentar varios retos de infraestructura, así como la creación de programas públicos y privados que incentiven el uso de energías limpias.

Sin duda existen grandes beneficios de contar con paneles solares fotovoltaicos en casa, pues además de ser una fuente de energía limpia, se tiene la posibilidad de ahorrar gran cantidad de dinero invertido en gas o electricidad. Cada vez más personas están cambiándose a la energía solar. Tal es el caso de Trinidad Garza de Monterrey, Nuevo León:

“Cuando la gente me pregunta: ¿qué onda con los paneles? Yo les digo que estoy feliz porque estoy generando mi propia energía. Hay meses que veo el recibo y digo: amo esto, hasta me da risa, después de haber pagado recibos tan altos… Además me siento orgullosa de colaborar activamente para no seguir con la contaminación”.

Roberto Hernández, empresario del Estado de México también tiene una experiencia positiva en este sentido: “Yo soy de los que les gusta monitorear cómo está funcionando el equipo, cuánta energía está generando, etcétera… Calcular el ahorro es algo muy interesante. El recibo más elevado que he pagado con el equipo solar es de 2,000 pesos, siendo que antes me llegaba en promedio de 25,000 mil pesos. Evidentemente mi empresa ha sido muy beneficiada con esta manera de generar energía y lo mejor es que no daño el planeta”.

Sergio Figueroa de Acapulco, Guerrero, también tiene una buena experiencia: “Creo que le sale más caro a la Comisión Federal de Electricidad mandarme el recibo a mi casa, que lo que yo pago de luz… Cuando llegan familiares o visitas a la casa siempre les presumo mis paneles, subimos al techo y luego les enseño mis recibos, realmente se quedan asombrados de lo que pago de luz… Después de los paneles mis recibos me llegan de 40 pesos, y eso que tengo el aire acondicionado prendido todo el día. Sin duda es mejor negocio comprar un panel solar que comprar un carro”.

Conocer cómo funcionan los paneles solares es el primer paso para adentrarnos en el mundo de la energía solar. ¡El segundo es empezar a ahorrar y reducir nuestra huella de carbono! Si estás pensando en poner celdas solares en tu casa entra a market.sistemaeco.org y cotiza directamente con proveedores calificados. ¿Qué esperas para cambiarte a la energía solar? #SoyEco