Por: @emidetta
Experto en Energía Sostenible
KfW – Banco de Desarrollo Alemán

Todos necesitamos energía para vivir. Estamos tan acostumbrados a usarla que damos por hecho que la electricidad que llega a nuestras casas lo hace por automático o por generación espontánea, cuando en realidad ocurre un complejo proceso de quema de combustibles fósiles.

¿Sabías que es posible generar la energía de tu hogar sin necesidad de combustibles fósiles? A esto se le conoce como generación distribuida y funciona a partir de fuentes renovable o fuentes de energía limpia a pequeña escala, que no necesariamente necesitan alimentarse de las grandes centrales eléctricas.

Por ejemplo, la energía solar, es hoy en día uno de los métodos más asequibles para generar electricidad y reducir el impacto ambiental. Los sistemas fotovoltaicos se integran principalmente por paneles que transforman la energía solar en energía eléctrica de corriente continua, que, por medio de un inversor es convertida en corriente alterna y sincronizada a la red de la CFE.

En México ya existe la legislación, los proveedores y el financiamiento para que esto suceda. De acuerdo con datos de la Asociación Nacional de Energía Solar (ANES), la inversión en generación distribuida podría llegar hasta 20 mil millones de dólares al 2030, con un potencial de mercado de 3.5 millones de clientes entre el sector doméstico de alto consumo y el sector industrial. En este blog te contamos 3 cosas que seguramente no sabías sobre la generación distribuida.

1. Existe la legislación en México para que puedas generar tu propia energía eléctrica.
En 2017 el gobierno mexicano, a través de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), publicó las disposiciones oficiales que regulan la generación distribuida. Esto faculta a cualquier persona a generar su propia energía desde casa, a través de celdas solares por ejemplo. Esta regulación permite reducir el consumo energético y al mismo tiempo ahorrar dinero, pues con este esquema la CFE paga la energía que aportes a la red al mismo precio por el que la pagas (a este mecanismo se le llama net-metering). Es decir, en México ya es legal venderle luz a la CFE (hasta cierto punto, ya que no debe ser mayor al consumo para que este esquema funcione).

2. La generación distribuida te puede ayudar a reducir tu factura de luz en algunos casos.
Los precios de la energía solar se han reducido de manera significativa en los últimos años. Este fenómeno en conjunto con la regulación antes mencionada permite que puedas reducir los gastos de tu factura de luz a través de energía solar. Esto es especialmente funcional para empresas pequeñas y personas físicas que paguen mucha luz (más de 2000 pesos al bimestre aproximadamente). Se podría dejar casi de pagar la cuenta de luz por los siguientes 25 años en caso de pagar de contado los paneles fotovoltaicos y si el tamaño del sistema es lo suficientemente grande.

3. La generación distribuida puede no requerir de ningún desembolso.
Es cierto que los paneles solares pueden costar bastante dinero como para pagar de contado. Pero no te preocupes, hay varias opciones para instalarlos. Existen en México opciones de crédito por parte de algunas instituciones financieras o incluso esquemas de leasing por parte de varios proveedores de paneles fotovoltaicos.

En el caso de leasing no desembolsas dinero y podrías tener ahorros del 10-30%. Es importante resaltar que deberás comprometerte a firmar un contrato por 3 o incluso hasta 13 años. En el caso de opciones de crédito podrías lograr “congelar” parte de tu factura de luz e ir pagando los paneles solares por varios años.

Para ver si te conviene puedes utilizar la #CalculadoraEco y descubrir qué tan eficiente puede ser tu consumo energético. Ingresa a: calculadora.sistemaeco.org. Es importante asegurarse que el proveedor que instale los paneles tenga certificación y sobre todo, experiencia. Comparte esta información con tus familiares y amigos. #SoyEco